La curiosidad es mi herramienta favorita, me invita a bajar la velocidad y a mirar más de cerca lo que estoy experimentando. Puedo llegar a transformar mi forma de mirar la situación para dejar de huir de las emociones y sensaciones que surgen.
En mis sesiones terapéuticas invito a mis consultantes a mirar con curiosidad las situaciones, las suyas fuera del consultorio y sobre todo las situaciones que surgen entre nosotros.