El conflicto árabe-Israelí y el ciclo Opresor/Oprimido

El conflicto árabe-Israelí y el ciclo Opresor/Oprimido

Imagen cedida por: 

El conflicto árabe-Israelí y el ciclo Opresor/Oprimido

 

Alberto Guzmán Ferraro

Psicólogo, especialista en desarrollo organizacional

29 de julio de 2014

 

En la actualidad somos testigos de una gran tragedia; un espectáculo internacional en el cual todos somos espectadores, y en el cual las grandes potencias y organizaciones internacionales se han limitado a ser partícipes pasivos y sin intención de intervención real. El drama existente en la franja de Gaza es una de las muchas historias que se repiten en la historia de la humanidad; espectáculos que se renuevan constantemente con nuevos actores, debido al mal hábito de la raza humana de no aprender de su pasado y cometer los mismos errores. Una costumbre histórica que lleva a que las potencialidades de desarrollo y crecimiento de la humanidad se vean estancado y dominados por intereses de minorías con metas egocentristas.

Este fenómeno y tradición humana lleva a que se desarrolle un fenómeno que denominare el ciclo Opresor/Oprimido; situación muy bien estudiada por intelectuales como Michael Vincent Miller o Erich Fromm. En este fenómeno se da una relación entre dos personas, grupos, etnias o naciones; en la cual el factor predominante de interacción es una relación de poder, no en el sentido de Nietzche, poder de voluntad, de poder hacer y actuar; si no en los términos de Foucault, en cuanto ejercicio del poder, el dominio sobre algo o alguien; o de su raíz latina de la possumpotespotuiposse, que de manera general significa ser capaz, tener fuerza para algo, o lo que es lo mismo, ser potente  para lograr el dominio o posesión de un objeto físico o concreto. Tomando la relevancia de su raíz latina en este sentido señalare que el mencionado verbo se identifica con el vocablo potestas  que traduce potestad, potencia, poderío, el cual se utiliza como homólogo de facultas que significa posibilidad, capacidad, virtud el cual esta reciamente ligado  con la idea de fuerza (Avila-Fuenmayor, 2007).

El fenómeno del ciclo Opresor/Oprimido es sujetado por esta perspectiva de domino o poder sobre otro, en el cual cada uno de los actores tienen una autoconcepción de héroe y su contrincante es concebido como villano. Y en el cual se vislumbran fenómenos de tipo psicológico los cuales son el fin de explorar en este escrito.

Para desarrollar el tema iniciare brindando un contexto histórico del conflicto árabe-israelí, su situación actual, y como en este se desarrolla el ciclo Opresor/Oprimido, dando una explicación desde el marco teórico propuesto por la Terapia Gestalt, principalmente la teoría expuesta por Friedrich S. Perls y Paul Goodman en el libro Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana.

 

Contexto histórico

Para un ejercicio correcto de la construcción de un marco contextual histórico para este escrito, basare este apartado en el análisis televisivo de la filósofa e historiadora colombiana Diana Uribe, en su programa entre ojos del canal Caracol-tv, (Uribe, d. 2012). Por ende hare una trascripción casi fiel de este programa televisivo, en su primera parte, haciendo algunas correcciones en narración o en vocabulario y omitiendo ciertos comentarios o anotaciones. Y concluiré con un breve resumen de la situación de la franja de gaza a la fecha:

Cuando se creó el estado de Israel, en 1948, después de la doble promesa que había hecho la Corona británica en 1917, la declaración Balfour, que prometió a la comunidad internacional judía que en la tierra llamada palestina existiría el estado de Israel, y posteriormente en 1920, con la disolución del imperio turco otomano, donde se le prometió a los pueblos árabes que en la tierra llamada Palestina existiría un estado árabe. Como es notorio se dio una doble promesa, la cual se va a ver abocada en una solución inmediata, cuando después del holocausto, los barcos ocupados por judíos que estaban en el mar mediterráneo se encontraron varados debido a la inexistencia de un estado al cual podría llegar la comunidad judía, lo cual llevo a el hundimiento de uno de estos, situación que junto a la presión de la comunidad judía embarcada en el buque Olimpia, rebautizado Éxodo que a través de una huelga de hambre presiono para que se cumpliera la promesa hecha por la corona británica. Con este panorama la ONU se vio obligada a decidir la creación del estado de Israel en 1948, ante la desesperación de los sobrevivientes del holocausto y ante el estupor mundial de lo inimaginable que era el holocausto judío después de la segunda guerra mundial.

Dicha decisión habla de una partición territorial de la tierra de palestina, en donde se establecería en una mitad un estado judío y en la otra mitad, el pueblo palestino. Frente a esta decisión, el pueblo palestino, ajeno al holocausto nazi y a la expulsión de los judíos por parte del imperio romano en los tiempos del templo, no acepta dicha partición, debido a que era su tierra la que era dividida en dos, tierra en donde habitaban ellos. Esta posición genera que ninguno de los países árabes, como Siria, Egipto y Jerusalem reconozcan al estado de Israel como legítimo, apoyando la no partición del territorio palestino. Pero a pesar de la oposición el estado israelí se crea.

Con estos sucesos surge un conflicto entre el estado israelí y los estados árabes que se puede dividir en dos etapas: una que se desarrolla entre 1948 hasta 1978 en los cuales se desarrollaron los acuerdos de Camp David. Y otra luego de los acuerdos de Camp David (1978) a la actualidad. En esta primera etapa se desarrollan cinco guerras:

  1. La guerra de 1948, en la cual se batallo por el no reconocimiento del estado de Israel y se conoce como la guerra de la independencia israelí.
  2. La guerra del Sinaí de 1956, donde participaron Israel y Egipto, en donde Egipto pierde el Sinaí.
  3. La guerra de 1967, llamada la guerra de los seis días, debido a su duración, en la cual Egipto realiza un bloqueo a Israel, dándole pie para que este ataque y logre hacerse en seis días con los territorios de Cisjordania (Jordania), los altos del Golán (Siria) y la franja de Gaza (Egipto). Territorios denominados ocupados, los cuales a pesar de petición de la ONU de su devolución, no retornaron al dominio de sus estados.
  4. La guerra de Yom Kippur, en 1973, que después de su desarrollo se dieron los acuerdos de Camp David (1978), en los cuales se buscaba un fin al conflicto a través de vías no bélicas. En dicha negociación se propone el esquema de paz por territorios, el cual consta de la devolución de territorios ocupados por parte del estado israelí a cambio del cese al fuego. Estos acuerdos se truncan hasta el momento en que Israel nombra como capital de su estado a Jerusalén, a pesar de la solicitud de la ONU de que esta fuese una capital internacional.
  5. La guerra del Líbano, en 1978, en la cual Israel invade masivamente el Líbano tras un grave atentado palestino cometido cerca de Tel Aviv

Luego de estas guerras, el punto que se acercó más a la terminación del conflicto, fue en 1993, en lo que se denominó los acuerdos de Oslo, en donde participaron Israel y Palestina, en donde se reconoce la independencia y autoridad palestina en los territorios ocupados. Estos acuerdos se vieron truncados debido a que los procesos de devolución de territorios se incumplieron debido a que en estos se hicieron asentamientos o colonias judías.

Pasados los acuerdos de Oslo y su infructuosa empresa, la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) se ve debilitada sistemáticamente por parte del estado israelí, dificultándosele mostrar resultados ante el pueblo palestino. Debido a esto comienzan a generarse movimientos de extrema religiosos, a la vez que el estado israelí pasa de ser un estado laico a uno fuertemente influenciado por la religión. De este contexto surge el movimiento conocido como Hamas (en árabe: حماس, fervor y acrónimo de Harakat al-Muqáwama al-Islamiya, حركة المقاومة الإسلامية Movimiento de Resistencia Islámico) el cual toma protagonismo debido a sus redes de acción social con eje en sus madrazas, las cuales generan sensación de bienestar en el pueblo palestino, el cual no veía la existencia de estados benefactores.

El Hamas mostro al pueblo palestino resultados con sus acciones sociales y a la vez, mostro su postura contra la aceptación del estado de Israel como estado legítimo. Teniendo en cuenta esto, ignora los acuerdos firmados por la OLP y ataca al estado de Israel con rockets y en el progreso de su ofensiva también pasan a acciones de inmolación. Con el pasar del tiempo este conflicto se mantiene y no tiene ningún acercamiento hacia la culminación en la paz.

Con los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, los acuerdos logrados en Oslo, sucumben totalmente, esto debido a que se da inicio a la guerra antiterrorista o preventiva por parte de Estados Unidos; política que es acogida también por parte del estado de Israel, debido a su situación frente al movimiento Hamas, declarado movimiento terrorista por este estado. Con esto la discusión sobre el estado palestino, sobre la paz por territorios y la terminación del conflicto pasa a un segundo plano, y como figura se impone el tema de la seguridad. Con esto se le exige a la OLP la garantía del cese de ataque por parte de Hamas al estado de Israel, garantía que por supuesto la OLP se ve impedida a cumplir. Con este panorama puesto sobre la mesa, se inicia un recrudecimiento del conflicto en donde en una parte hay ataques con rockets e inmolaciones contra el estado israelí y por la otra, incursiones supremamente fuertes a la franja de Gaza, llevando a que el conflicto se degrade.

 

El conflicto ahora

Teniendo en cuenta el análisis anterior iniciaremos una breve revisión del conflicto árabe-israelí en la actualidad.

Todo lo expuesto por la Historiadora Uribe, desemboca en el fortalecimiento político del grupo Hamas y el debilitamiento en la credibilidad de la OLP ante palestina; la cual pierde las elecciones parlamentarias ante el Hamas en 2006. Lo cual representa para el estado israelí la perdida de las negociaciones, debido a que su nuevo negociador, el Hamas, no los reconoce como estado.

Lo anterior lleva a que los ataques a Israel, por parte del movimiento revolucionario del Hamas se fortalezcan, lo cual a su vez genera una respuesta militarmente desproporcional, que lleva a la destrucción continua de la franja de Gaza, en donde las víctimas son civiles entre los cuales existen mujeres y niños inocentes. Y esta es la dinámica que se ha mantenido hasta la actualidad en donde la única variante son las cifras de víctimas.

Actualmente el estado de Israel mantiene la postura de estar actuando bajo su política antiterrorista y el Hamas el estar actuando bajo su política de revolución e independencia del pueblo palestino. Y paralelamente ambos mantienen sus lineamientos religiosos, los cuales no permiten un debilitamiento del conflicto y por ende un cese de las actividades bélicas por ambas partes; lo cual ha llevado a las tragedias que evidenciamos día a día en el presente, en donde miles de civiles de la franja de Gaza son asesinados en cada incursión militar israelí, y donde también evidenciamos una desigualdad militar entre uno de los ejércitos más ricos y modernos tecnológicamente, y una guerrilla acorralada en una porción de tierra dominada por su oponente. En las palabras del periodista israelí independiente Ami Kaufman (2014) testigo directo del actual desarrollo del conflicto:

“…Mirar el panorama general: un retrato de ocupación, de negación de derechos básicos a millones de personas, de robo de tierras y de apartheid por casi 50 años. Israel es una empresa colonial que mantiene a millones de personas bajo un gobierno militar y el mundo no hace nada al respecto."

Y continúa:

"Hamás controla la Franja de Gaza, pero sólo como la más grande prisión al aire libre del mundo. La Franja la maneja Israel desde afuera, decidiendo qué entra, cuánto entra y quiénes entran."

De igual modo el conflicto se mantiene debido a las posturas de ambos bandos frente a quien logro o mantienen la victoria. Por un lado el estado israelí proclama la victoria debido al debilitamiento que ha ocasionado al Hamas, en su estructura, bajas militares y estratégicas, es decir, el derrocamiento del terrorismo; y por el otro el Hamas pregona la victoria debido al bloqueo a los distintos acuerdos de paz y la no aceptación del estado israelí como legítimo. En común ambos bandos tiene la estrategia de deslegitimizar a su oponente, no dando su aceptación en los términos que cada uno de ellos impone.

Al día de hoy, 26 de julio de 2014, Israel mantiene bombardeos intensivos sobre la franja de Gaza lo cual genera que, según Naciones Unidas, el 80% de los muertos en Gaza sean civiles, y de los cuales más de 200 niños – al menos 11 bebes incluidos – han sido asesinados en las últimas incursiones cometidas (Kaufman, A. 2014). El primer ministro israelí expone que estos ataques tienen el objetivo de destruir túneles estratégicos creados por los terroristas del Hamas, y que la fuerza militar utilizada es para batallar contra actos terroristas de esta organización y que no hay guerra más justificada que la que emprende el estado de Israel.

 

El fenómeno del ciclo Opresor/Oprimido

Es sabido que toda relación en desiguales está basada en la autoridad. Según Erich Fromm esta puede ser racional o irracional. En el caso que tratamos hablamos de una autoridad irracional, la cual tiene como dinámicas el resentimiento y la hostilidad, al contrario de la autoridad racional, que basa sus dinámicas en del amor, el trato igualitario y el reconocimiento del otro.

En las actuaciones que encontramos por parte del estado sionista actual frente al pueblo palestino, podemos identificar estas dinámicas irracionales, tales como el menosprecio del pueblo árabe, por ejemplo al no considerarlos parte de la raza humana e igualarlos con animales. Es curioso que esta misma dinámica fue vivenciada por el pueblo judío durante los años del holocausto; situación que junto a otras que exploraremos, nos presentan evidencias de ser testigos de una dinámica opresor/oprimido, o como lo he denominado para este trabajo, el ciclo opresor/oprimido.

El ciclo opresor/oprimido se caracteriza por ser una dinámica en la cual existe una desigualdad entre los participantes, en donde uno es autoritario y el otro es oprimido por esta autoridad impuesta. De igual modo se evidencia una relación de tipo objetal Yo-ello, en el sentido buberiano, en el cual el ente dominador trata al dominado como un objeto, un medio para lograr sus fines o un estorbo para estos.

En el holocausto nazi, los judíos fueron oprimidos debido a una serie de políticas de segregación, en las cuales se dictaban afirmaciones tales como que los componentes del pueblo judío no pertenecían a la especie humana y que su debida ubicación era junto a los animales, aspecto que como mencione anteriormente, es igualmente usada en la actualidad por el estado de Israel al referirse a los habitantes de la franja de Gaza.

Pero ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué un pueblo que sufrió los vejámenes de una relación tipo opresor/oprimido repite las dinámicas de sus transgresores? Podría proponer la hipótesis que esta dinámica relacional se repite debido a que el sobreviviente, el pueblo víctima del holocausto, para continuar con su vida opto por la implementación de una modalidad de contacto con base en una serie de aspectos introyectados de su opresor u opresores, teniendo en cuenta la historia de persecución del pueblo judío.

En el caso Israel-Palestina, podemos identificar introyectos por parte del pueblo israelí, y más que todo por los poderes de estado, como:

  • Ilusión de superioridad frente al otro: se puede evidenciar de mucho material que se genera por esta crisis, la percepción que tienen los israelíes de superioridad frente al pueblo palestino. Por ejemplo, según los colonizadores judíos en las tierras palestinas, ellos son superiores a los habitantes árabes por razones como la de ser el pueblo elegido de dios, además de contar con escrituras en las cuales se afirma que las tierras que intentan colonizar fueron obsequiadas por dios y que por ende, tienen más derecho que los que la habitan actualmente, a los cuales consideran sus futuros esclavos, según lo expone un video viral en internet.

Si revisamos la historia, podremos identificar que en la relación Nazis-judíos, los pertenecientes al partido nazi, poseían la ilusión de superioridad debido a un legado racial: el pueblo alemán como los descendientes más cercanos de la raza aria. Y por ende, tenían el derecho de exterminar a las razas inferiores para evitar la contaminación de su sangre.

Es notorio que en las dos situaciones se puede evidenciar que una introyección en forma de creencia, justifica las acciones del opresor. En uno, daba razón para llevar a cabo un plan tan malévolo como el holocausto, y en el otro, justifica el acto de bombardear hogares de personas desarmadas, zonas de atención hospitalarias y refugios de la Cruz Roja y Naciones Unidas.

  • Repetición de patrones: como lo vimos en el punto anterior, podemos evidenciar un repetir de patrones observados por sus opresores de otrora. Por ejemplo, en los tiempos de la segunda guerra mundial y por ende, la invasión nazi a las naciones europeas, se dieron acciones como la expropiación de tierras de judíos y no colaboradores de la causa nazi. Discriminación de creencias y culturas por creerlas primitivas, trato inhumano hacia los “racialmente inferiores” y creer firmemente que lo que se hacía estaba justificado por una causa superior.

En la actualidad el estado judío toma posesión de tierras palestinas respaldados por el estado británico en 1948, y desde ese momento inicio tareas que se denominan colonización: el arribo de un judío ante las tierras de un palestino, y exigir la mitad de estas debido a una imposición de dios en los cielos y el cumplimiento de la declaración Balfour en la tierra.

De igual modo, se puede sondear tanto en redes sociales como en artículos periodísticos, como el pueblo israelí ha introyectado creencias y credos raciales frente a los árabes. Por citar un ejemplo muy grande; en Twitter se puede evidenciar como parte de la juventud israelí lanza sátiras y comentarios de discriminación racial hacia árabes y principalmente hacia palestinos.

Siguiendo con esta línea de ideas, también podemos ver como se denotan una causa superior que santifica el actuar del poderío militar israelí. Por una parte, sus bombardeos los realizan con el fin de eliminar una amenaza terrorista. El aniquilamiento de los terroristas, objetivo principal de sus políticas anti-terroristas, impuestas luego del 9/11. Por otra parte, hacen uso de su gran poder armamentístico, debido a que están defendiendo al estado judío/israelí y su derecho otorgado por dios y el estado británico de habitar en las tierras palestinas.

  • Proyección de introyecciones: el principal mecanismo de funcionamiento del ciclo presor/oprimido es la proyección de introyecciones, en la cual entre las partes utilizan la modalidad de contacto proyección para sostener la relación y los roles que cumplen dentro de ella. Por ejemplo, durante la ocupación nazi y la ejecución del exterminio judío, a estos se les consideraba una plaga causantes de todos los males vividos por el pueblo alemán. Incluso se les culpaba por el inicio de la primera guerra mundial, siendo testimonio de esto el famoso chiste de Hannah Arendt, en el cual un alemán comenta a otro que los culpables de la guerra son los judíos. A lo cual el otro contesta afirmando: – sí, los judíos y los ciclistas. – ¿y por qué los ciclistas? Replica el otro. A lo que responden ¿y por qué los judíos?[1] Aquí se evidencia como se proyecta el mal en una de las partes de la diada para poder actuar de cierta manera, es decir, los Nazis como héroes erradicadores del mal judío, y los judíos, desde una posición conformista con fines de  supervivencia, ajustándose al rol asignado por sus opresores. 

Podemos evidenciar que el pueblo judío realizo una serie de introyecciones del actuar de su opresor resumido en las siguientes polaridades: relación superior/inferior, puro/impuro, héroe/villano, grandeza/bajeza, etc. Dichas introyecciones durante el conflicto judío-árabe, han sido proyectadas frente a su “enemigo”, los árabes-palestinos. Con esta modalidad de contacto, el ciclo opresor/oprimido ha tenido un cambio para los actores: los judíos pasan a ser los opresores de la diada, reemplazando a los alemanes nazis; y los palestinos toman el papel de los oprimidos, reemplazando a los judíos. De este modo la modalidad de relación se mantiene como un ajuste conservador, evitando el desarrollo y crecimiento de las partes.

  • Introyección de creencias socio-culturales: durante la ocupación nazi, este partido se encargó de convencer a través de diversos métodos al pueblo alemán, que el odio y destrucción de los judíos era justificado. Se encargó que se creara una configuración de introyecciones que apoyaran su causa. De este mismo modo el estado israelí, ha adoptado esta estrategia para convencer a su población que todo lo que se hace, se hace hacia un enemigo deplorable, y esto se puede evidenciar una vez más, en redes sociales como Twitter y Facebook, en donde los jóvenes israelíes manifiestan una representación social de los aribes, como seres malignos, de los cuales solo surgen actos de violencia y destrucción. Creando así este síndrome del enemigo del cual se puede usar de referente para su entendimiento el libro “El anticristo” de Fredirich Nietzche, en el cual se describe claramente cómo se “endemoniza” al otro para glorificar las causas del clan al cual pertenezco y las acciones de sus héroes.  

Estos y muchos más son los actos que evidencian el desarrollo de un ajuste conservador que hemos denominado el ciclo opresor/oprimido. En el cual el estado israelí toma el rol de opresores, luego de haber estado en el pellejo del rol del oprimido, sin siquiera ser conscientes que están repitiendo las injusticias y barbaridades de las cuales fueron víctimas durante el régimen nazi.

He de aclarar que con este breve y limitado escrito no quiero manifestar una posición antisemita, postura la cual rechazo totalmente como lo hago hacia el racismo, el sexismo o cualquier acto de discriminación. Mi objetivo es demostrar como un evento socio-político tiene raíces en un evento psicológico y como haciendo consiente este, podrían darse los primeros pasos para la finalización del genocidio que se está dando actualmente en la Franja de Gaza.

No es antisemitismo lo que trasmito con este escrito, es tristeza por el aniquilamiento de seres humanos por manos de seres humanos. Tristeza por la pérdida de vidas humanas por ideologías, credos y posiciones políticas.

 

 

Bibliografía

 

[1] La razón del chiste de la pensadora era para demostrar lo irracional que eran las justificaciones para el actuar nazi en los momentos de guerra. 

 

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