La autorregulación organísmica

La autorregulación organísmica

Dominancias, espontaneidad.

Vida (del latín vita): en Biología, estructura molecular capaz de establecer un soporte material de transferencia energética homeostática, cuando es estimulada por el medio en condiciones favorables.
Definición de Wikipedia

Todos  los organismos vivos se autorregulan. Es lo que define la vida. La mayoría de nuestras acciones autorreguladoras son fisiológicas y tienen lugar en el interior del cuerpo sin que nos demos cuenta. Sin embargo, cuando necesitamos tomar del entorno lo que nuestro organismo necesita la autorregulación adopta una forma psicológica. Las necesidades y tensiones tienden a reorganizar el awareness y la conducta. Llamamos ``dominancia'' a la fuerza de esta reorganización. La necesidad más dominante se convierte en figura y hace que el organismo se oriente hacia su satisfacción, mientras las necesidades menos dominantes pasan temporalmente a un segundo plano. Aquí es donde la autorregulación del organismo pasa de fisiológica a psicológica: cuando, espontáneamente, la necesidad dominante se hace consciente. [PHG, II, 4, 1]

La necesidad dominante acapara toda la atención, hasta el punto de que la autorregulación puede fallar. Un ejemplo me lo ha ofrecido hoy una amiga que ha estado hace poco en Senegal. Allí hay colonias de monos que viven en los árboles. Cuando algún mono avista una pantera, todos los monos de la colonia se ponen a chillar presas del pánico, avisándose unos a otros del peligro. La pantera no puede trepar para alcanzarlos. Sin embargo espera pacientemente. Sabe que, con la excitación del miedo y el griterío, algún mono, siempre, acaba cayendo árbol abajo.

A veces es más seguro no seguir la dominancia más fuerte. Sin embargo, en la inmensa mayoría de nuestras situaciones vitales el peligro de seguir el propio impulso no es tal. ``La acción autorreguladora es más fuerte, más viva y más capaz. Cualquier otra línea de acción que sea presumiblemente ``mejor'' actuaría con un poder menor, una motivación menos acentuada y una consciencia inmediata más confusa; y debería igualmente dedicar una cierta cantidad de energía y distraer un poco su atención para combatir al self espontáneo que busca expresarse en la autorregulación.'' ¿Hemos de vivir así, con menos motivación, menos consciencia y menos energía? Perls y Goodman opinan que no: ``Las personaspueden estar mucho más vivas y más energetizadas de lo que están y, por lo tanto, ser también más capaces. Nos autoinfligimos una buena parte de las perturbaciones que vivimos.'' [PHG, II, 4, 2]
 

En terapia

Una idea muy importante de cara a la terapia es que la neurosis es creativa, es también producto de una autorregulación organísmica. En terapia Gestalt, la visión de que el paciente ``se equivoca'' con su comportamiento neurótico no ha lugar. El neurótico se autorregula teniendo en consideración sus situaciones inacabadas, que se perpetúan, y para reducir su propia espontaneidad, que percibe como peligrosa. La terapia permite usar la energía del terapeuta y del paciente para completar las situaciones y poder así recuperar la espontaneidad ``sacrificada''. 

El terapeuta Gestalt, por tanto, ha de confiar en la capacidad autorreguladora del paciente, y en la suya propia. Ver a la persona como frágil o enferma puede ser una tendencia sobreprotectora que no haría sino dificultar que sus energías y capacidades se movilicen. 
 

En mi experiencia

El tema de la autorregulación lo conecto con una compresión que ha sido para mí de gran alivio a lo largo de mi terapia. Pienso en diferentes momentos en que se me ha hecho patente cómo alguna conducta que ha tenido sentido en algún periodo de mi infancia es innecesaria hoy en dia. ``No es necesario que siga haciendo esto, porque aunque en una época lo fue, ya no lo es.'' En esos momentos, poder ver mis propios síntomas como un mecanismo de autorregulación, incluso como una proeza creativa por mi parte (de aquella época), ha ido acompañado de un sentimiento de valoración propia y gran dignidad, como si me pudiera decir a mí mismo: ``No estoy mal hecho. No soy erróneo. Aquello que hice fue un ajuste apropiado; ahora ya no es necesario. Puedo dejarlo y continuar con mi vida.''