Efecto Barnum y Eneatipos. Una crítica a la psicología transpersonal

Efecto Barnum y Eneatipos. Una crítica a la psicología transpersonal

La psicología de los eneatipos es el punto de partida para iniciar un cuestionamiento de la psicología transpersonal, el corazón de la crítica es que ésta nos distancia de los verdaderos problemas de salud mental de nuestra población

El efecto Barnum

Hace unos meses en el Programa “Mindfreak” el ilusionista Criss Angel hizo la siguiente experiencia : buscó un periódico cualquiera, sin importar si era actual o pasado, y recortó la parte del horóscopo. Enseguida, recortó el contenido de cada Signo zodiacal, es decir, lo que señalaba el horóscopo sobre las características personales del nacido bajo ese signo, algo de su historia personal, los cuidados que debería tener para evitar a determinados “enemigos”, los sucesos de su ámbito laboral, familiar y datos por el estilo, esos recortes los pegó al azar en cartas o naipes, de modo que tenía un mazo completo con esta característica.

Acto seguido, puso un anuncio en el periódico en el que ofrecía sus “servicios de lectura de cartas” de manera gratuita, algo que él sabía que funcionaría por otro elemento clave que él mismo dijo era indispensable en esta experiencia: su fama de Mago y de persona con “poder mental”.

¿Qué ocurrió?

Pues que había una fila de 30 o 40 personas afuera de una tienda , acondicionada especialmente para la experiencia, en el que Criss Angel los recibiría. A medida que entraban las personas sucedía esto: la persona se sentaba delante de Criss y éste le pedía que , para adivinar su futuro y “ver más allá de lo evidente”, tenía que escoger una carta del mazo. Cuando la persona lo hacía, Criss empezaba a leer lo que decía el horóscopo que había pegado en las cartas y con efectos teatrales les decía, algo asi como: “Veo que ud. Es una persona, tranquila, pero .....de vez en cuando se enoja, tiene algunas dificultades financieras frente a las cuales se repondrá, en su trabajo tiene que cuidarse de las tensiones.....ha tenido ud. Problemas con una persona en particular, alguien que le tiene envidia.....etc.” al leer lo que estaba pegado en la carta ( sólo Criss podía ver lo que decía la carta), la persona reaccionaba con pasmosidad “¿cómo te has llegado a enterar tantas cosas de mí si nunca nos hemos conocido?” le decían o expresiones como “no lo puedo creer Criss, ¿cómo sabes eso de mí?” y asi fueron desfilando todos los participantes. Por supuesto , al salir de la tienda, salían con rostro de asombro diciendo que había sido la experiencia más increible de su vida.

Al final de la experiencia,Criss Angel los reunió a todos y les dijo la verdad, es decir, que él no sabía nada de nadie y que había leido lo que estaba escrito en simples horóscopos que fueron pegados al azar en cartas escogidas por ellos también al azar.

Hasta aquí la experiencia de este ilusionista...... ilustrativa , aunque no prosiga, esto ya es elocuente y grafica lo que se conoce como Efecto Barnum, es decir, la sensación de una persona (sólo eso, su impresión, nada más) de que alguien ha captado de manera casi perfecta datos de su personalidad o su vida a partir de afirmaciones muy generales  (convalidación subjetiva) y a los cuales, la persona, le otorga un grado de precisión muy alto, el ejemplo clásico de esto son, precisamente, los horóscopos, cualquier cosa que diga,será ajustado por la persona aludida para que calze con él o ella.

El avance del oscurantismo

En la dirección electrónica http://www.personarte.com/eneagrama.htm pueden apreciar de manera bastante cuidadosa y sencilla una descripción del eneagrama y los eneatipos que derivan de ellos, asi como una descripción de cada tipo.

Veamos un ejemplo:

Acerca del Tipo 1, se dice lo siguiente:

“Personas que comparan la realidad con un conjunto de normas o estándares. Pueden ser objetivos, equilibrados y moralmente heroicos o represivos, críticos, y perfeccionistas”

Acerca del Tipo 2, se dice lo siguiente:

“Personas que ven el mundo de forma interpersonal y se definen a través del servicio a otros. Pueden ser generosos, amorosos y entregados o dependientes, orgullosos y hostiles”

Acerca del Tipo 3, se dice lo siguiente:

“Personas que se miden por el logro externo y los papeles que desempeñan. Pueden ser veraces, realizados y sinceros o convenencieros, competitivos y falsos”

¿Necesito poner más ejemplos?

¿Se necesita un análisis más cuidadoso para darse cuenta de este juego?

¿Quién en algún momento de su vida no ha sido “objetivo”, “equilibrado”, “moralmente heroico o represivo”? ¿quién en algún momento de su vida no ha sido “crítico” o “perfeccionista”? ¿quién en algún momento de su vida no ha sido “generoso” o “dependiente”? ¿quién en algún momento de su vida no ha sido “sincero”,”competitivo” o “falso”?

¿Cómo una persona que defiende el funcionamiento holístico del in-dividuo (es decir, unitario) y la fenomenología como método puede admitir este tipo de discursos?

Por otra parte, la Psicología Humanista, y la Gestalt dentro de ella,  defiende el principio de la singularidad del individuo y de su experiencia, principio que nos lleva a no tener ningún tipo de prejuicio que pueda dar una orientación pre-fijada en determinada  dirección en el proceso interpersonal de la psicoterapia por que la orientación nos la dará el mismo flujo de figuras incesante del organismo en su interacción con el “Campo” ¿cómo hacer compatible esto con la idea de los eneatipos?

Los defensores de ese enfoque dicen que, al final, lo que importa es la naturaleza sui generis de la persona, pero si las cosas son asi ¿para qué clasificarlas de antemano diciendo  “eres del tipo 3” , “tipo 6” o del que sea?

Ahora bien, si lo que importa es la “motivación primaria” o “fuerza impulsora básica” refiriéndose a la orientación general de la Personalidad ¿tienen acaso menos méritos científicos la obra monumental de Theodore Millon (por ejemplo), que determinó sus Tipos básicos a partir de evidencia biológica, cultural y clínica? ¿Por qué preferir lo especulativo? ¿acaso la Gestalt no surgió de una poderosa práctica psicoterapéutica de Fritz Perls y otros psicoanalistas?

Hiper-personal antes que trans-personal

 

Lo Transpersonal, es un tipo de psicología que como lo indica su etimología “va de un plano a otro” de un plano personal a un plano que va más allá de la experiencia humana ordinaria (tendrían que explicar más este punto por que una experiencia humana no-ordinaria sigue siendo una experiencia humana), entiendo que sus cultores sostienen que ir “más allá de la experiencia convencional”  promueve desarrollo en las personas.

En la siguiente dirección electrónica:
http://www.psicologiatranspersonal.org/que_es_la_psicologia_transpersona... describen las experiencias transpersonales de la siguiente manera :

  1. Carácter inefable: la experiencia que no se puede describir con el lenguaje usual.
  2. Trascendencia del espacio y del tiempo: cuando se está en otra dimensión, el tiempo ya no existe y el espacio tridimensional desaparece.
  1. Sentimiento de lo sagrado: vivencia de que el universo es un lugar sagrado y que aquí y ahora se está produciendo algo grande y digno de sumo respeto.
  2. No Dualidad: desaparición de la percepción dualista yo-mundo o sujeto-objeto.
  3. Cambio del sistema de valores y del comportamiento: cambio que tiende a los valores B de Maslow (belleza, bondad, verdad), progresivo desapego de los bienes materiales, visión de una luz y en ocasiones desarrollo de habilidades parapsicológicas.
  4. Certeza de realidad: le confieren una certidumbre absoluta de que lo vivido es real, inclusive mucho más real que lo vivido de ordinario en la cotidianidad.
  5. Desaparición del miedo a la muerte: se percibe la vida como eterna, aún cuando la existencia física es transitoria

Por su parte la clave del proceder gestáltico es la fenomenología, aquella que enfatiza la descripción, el cómo, el qué y el para qué como medio para acceder a la vivencia de la persona, este método nos lleva la conocimiento personal, al conocimiento de su vida.

Siendo las cosas de este modo, lanzo la pregunta:

¿Qué nos lleva a mayor comprensión? ¿ir más allá de la vida o ingresar a ella con más intensidad?

 

Hablar de este tema remite necesariamente a problemas de fondo que la filosofía impone: la encrucijada epistemológica entre el idealismo y el materialismo, esta última opción, que es en la que nos encontramos, nos enseña que existe una unidad material del mundo  (y que, por lo mismo, existe una “concatenación universal”, algo probado científicamente con el famoso “Efecto mariposa” y que se encuentra en la base de la intuición de los científicos al plantear la “Teoría de las cuerdas”) y que se basta a sí misma para existir, ontológicamente, y para ser explicada, obviamente sin tener nunca respuestas definitivas por que se encuentra del lado de la ciencia y en ella no existen las verdades absolutas sino las que se superan continuamente unas a otras.

Entonces................¿a dónde hay que ir?

Si una persona viene a la consulta psicológica por que dice sentirse mal, queriendo decir que siente un nivel significativo de ansiedad, que no puede dormir, que se muestra irritable con su esposa ¿qué preguntas nos LLEVAN HACIA ÉL? Podrían ser:

  • ¿desde cuándo te sientes asi?
  • ¿cómo es tu irritabilidad?
  • ¿qué ha ocurrido últimamente en tu vida familiar,laboral, etc. que consideres importante?
  • ¿Cómo es tu relación con............?
  • ¿Qué hay en tu mente cuando no puedes dormir?
  • ¿qué sientes?
  • Otras más en esta línea

 

Cuando uno pregunta de esa manera, está haciendo preguntas sobre la experiencia del consultante, sobre la estructura de su ser en el mundo, sobre su “Campo”, es decir, sus conexiones vitales y su situación de vida tal como la vive en la sociedad que habita, si la salud mental no depende de eso ¿uds. creen que nos dará más luces sobre su estado emocional el preguntarle por sus “vidas pasadas”?

Para mí, el problema es que nuestra población está sometida a una serie de presiones que afecta significativamente su salud mental y que necesitamos enfoques que nos ayuden a trabajar con las personas y creo que este conjunto de necesidades de atención en salud mental no serán atendidas correctamente si nos fijamos en lo “transpersonal”, irnos “hacia otro plano” es salirnos de lo humano, es dejar de buscar el equilibrio entre el individuo y sus necesidades sociales para encerrarnos en “otras coordenadas espirituales” que nos alejan del estudio de sus conexiones vitales con el mundo, un aspecto profundamente relacionado con su salud mental, ya que como lo enfatizaba tanto y tanto el Dr. Andrés Zevallos Echeverría “El concepto de salud mental esta ligado a la satisfacción de necesidades” (http://andreszevallos.blogspot.com/2007/08/temas-de-salud-mental.html), necesidades concretas, no metafísicas, estamos hablando de satisfacción de necesidades físicas, emocionales, de integración familiar, de conviviencia y de valores (aquí el enfoque transpersonal hace un festín cuando en realidad “lo espiritual” es parte de las necesidades emocionales del ser humano como lo señalaba Erich Fromm al sostener que la necesidad de trascendencia es parte de la salud mental del ser humano, es decir, la sensación de querer formar parte de “algo” más grande que puede ser la familia, la ideología , el mundo,,,,,,,la historia,,,,,, algo muy real y necesario y que nada tiene que ver con “salirse del espacio y del tiempo”)

Tengamos, ahora, una visión crítica de lo transpersonal, de acuerdo a cada uno de los 7 puntos expuestos antes:

  1. Se dice que la experiencia transpersonal tiene un “carácter inefable” por que es una experiencia que no se puede describir con el lenguaje usual. ¿Qué quiere decir esto? ¿Que existen experiencias que no se pueden colocar en palabras? ¿por qué eso es transpersonal? Sabemos que existen por un lado experiencias pre-verbales formuladas en términos de imágenes o sensaciones que, bajo ciertas circunstancias, pueden aparecer en la vida de cualquier persona, pero esto es un hecho conocido hace mucho tiempo e incluso sabemos que desde el punto de vista de teorías humanistas y fenomenológicas, hay experiencias que afectan a las personas, que a veces sienten que las transforman aunque no puedan colocarlas en palabras, no existe nada más “personal” que eso, al contrario, la experiencia, la vivencia por su misma naturaleza es intransferible, por tanto es MUY  personal, no extra-personal ni mucho menos trans-personal.

 

  1. Se dice que la experiencia transpersonal, trasciende el espacio y el tiempo: “cuando se está en otra dimensión, el tiempo ya no existe y el espacio tridimensional desaparece” , claro que existen experiencias de unión total con otras personas o experiencias intensas de contacto profundo en sesiones de Gestalt por ejemplo, pero una experiencia total que implica una breve pérdida del sentimiento del yo ES una experiencia , en el rango  y variedad de éstas , tienen validez, el hecho que nos hagan sentir muy especiales o sean exóticas, extrañas o raras, no nos puede llevar a pensar que “estamos fuera de este mundo” a no ser que sea una expresión metafórica.

 

  1. Se sostiene que la experiencia transpersonal promueve el “sentimiento de lo sagrado: vivencia de que el universo es un lugar sagrado y que aquí y ahora se está produciendo algo grande y digno de sumo respeto” , esa es una afirmación muy buena, en tanto refleja un valor social de profundo respeto hacia aquello de lo cual dependemos, el universo, claro está, y todo cuánto nos rodea, estos valores de respeto profundo hacia nuestro entorno, es una valor milenario que ha tenido el ser humano, esto es visible en la filosofía oriental, por ejemplo el Tao y en la filosofia occidental, por ejemplo los planteamiento de Baruch Spinoza respecto a Dios, vale decir, la naturaleza. En consecuencia, el sentimiento de lo sagrado es un valor humano generado a partir del respeto por lo que percibe como más grande que él y del cual depende ¿habrá algo más humano (y personal)?

 

  1.  La experiencia transpersonal promueve la “no dualidad: desaparición de la percepción dualista yo-mundo o sujeto-objeto”, al margen del tema epistemológico y de la concepción holística (milenaria también en Oriente), observamos que esta psicología promueve la  sensación de unidad con el entorno y con los demás, que ciertamente ayuda en muchos aspectos y que es una reacción a la larga tradición de división entre sujeto y objeto en Occidente. Habría que ver por qué esto es llamado “transpersonal”, ¿cuáles serían los planos distintos que conecta? Es simplemente el cambio de un tipo de visión, por otra, es pasar del análisis a la contemplación, de la explicación a la descripción, del tú y yo al nosotros, repetimos ¿habrá algo más humano ( y personal)?

 

  1. La psicología transpersonal  promueve un “cambio del sistema de valores” especialmente la belleza, bondad y verdad, el “progresivo desapego de los bienes materiales” y “en ocasiones desarrollo de habilidades parapsicológicas”….. es hermoso que haya un movimiento que impulse valores tan útiles para una convivencia pacífica y positiva como la belleza y la bondad, pero en ese grupo de ideas ¿qué tiene que ver las habilidades parapsicológicas? Lo para-psicológico no es más que hechos psicológicos sin explicación científica, a las cuales se les da explicaciones alternas a las que da la psicología académica. La interesante obra del filósofo alemán Sloterdijk  nos puede dar luces, por ejemplo, hablando de un caso concreto, de fenómenos que han podido considerarse parapsicológicos como la telepatía, pueden revisar estas ideas en su concepto de “Esferas”. En todo caso, el estatus de para – psicológico de la telepatía, clarividencia, telekinesis,etc. sólo durará mientras no se tenga a la mano una explicación más o menos certera de por qué suceden estos fenómenos aunque hay personas como James Randi que cuestionan estos “hechos” de principio a fin, si quieren una muestra ,sólo busquen en Youtube los videos titulados o relacionados con su nombre o vayan a la página web de la Fundación Educativa James Randi (http://www.randi.org/site/index.php/1m-challenge.html) , en donde ofrece 1 millón de dolares para quien acepte el desafío de realizar actividades paranormales o parapsicológicas bajo condiciones controladas científicamente , desde que ofreció este premio en 1996 hasta ahora nadie ha pasado el desafío.

 

  1. La psicología transpersonal otorga “certeza de realidad: le confieren una certidumbre absoluta de que lo vivido es real, inclusive mucho más real que lo vivido de ordinario en la cotidianidad” . La experiencia humana tiene muchos matices, pero podríamos decir lo mismo que dijimos en el punto 1, una experiencia extraña o  impactante, sigue siendo una experiencia humana.
  2. La psicología transpersonal promueve la “desaparición del miedo a la muerte: se percibe la vida como eterna, aún cuando la existencia física es transitoria”. Lograr tener una buena muerte en el sentido de que nuestro final sea digno es parte de la disciplina llamada Tanatología y aunque sea un momento clave en la vida de todo ser humano (dejar de existir) asumir una determinada actitud sigue siendo una actitud humana ¿por qué habría de ser una actitud de otro tipo? Pero aquí hay una contradicción monumental , SE DICE QUE LA PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL INSTIGA LA UNIDAD SUJETO –OBJETO , pero a través de esta característica se PROMUEVE UNA DUALIDAD MENTE – CUERPO, aduciendo que el cuerpo puede morir fisicamente, pero que la vida es eterna, la unidad en un aspecto se echa a perder con la dualidad en otro, esto es inaceptable.

 

Para terminar, podemos concluir que lo “transpersonal”  es una cara de lo “personal” y que, como mencionaba, ser hiper-personal (es decir, estudiar a fondo las conexiones vitales entre el hombre y su sociedad, y la elaboración psíquica de esa relación) es mejor y más humano.

Sentirse humilde frente al misterio de la vida no debería llevarnos, de ninguna manera, a considerar sus aspectos más intrincados como trans-humanos, debe ser, por el contrario, el motivo para buscarla aquí, en este mundo, vasto y diverso, que nos hace tener experiencias vastas y diversas.

Comentarios

charlando

Enviado por Francis Elizalde 

acérrimo adversario de la etiqueta "Traspersonal", coincido con usted, Efrain Sandro Flores Bonifacio yo, Francis Elizalde en que esas afirmaciones que señala suenan a música pastelona y poco agregan a los conocimientos clínicos. Pero no me parece del todo bien que no señale que esos 7 puntos que usted tan atinadamente comenta provienen de una muy singular página, denominada Asociación Internacional de Psicología y Psicoterapia Traspersonal (AIPPT), que es el nombre que Tao Prajñananda, fundador y director de una "ASOCIACION DE PRACTICANTES DE YOGA INTEGRAL DHARMA ANANDA", ha decidido dar a su personal manera de entender las cosas; difícilmente se reconocerán en sus escritos ni en sus afirmaciones la inmensa mayoría de quienes se embarcaron en el movimiento dicho "de la Psicología Traspersonal". 
Tampoco me parece bien que extraiga breves párrafos del artículo de PersonArte sin mencionar siquiera que el citado artículo se compone de 5 subsecciones -Introducción, Preguntas frecuentes, Eneatipos, Fenotipos en el Eneagrama y El Problema con la Tipificación- escritas con el mayor de los cuidados en las que se reflexiona sobre los mismos aspectos que usted escoje, llegando además a resultados equivalentes. 

No sé yo si para neutralizar la música ñoña de ciertos efluvios New Age lo más conveniente sea la música techno-científica... 
Un abrazo 
francis Elizalde

Qué bueno es charlar

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Primero, déjeme expresarle mi orgullo por promover comentarios en una figura del movimiento Gestalt como ud., desde que lo lei en “Gestalt de Vanguardia”, lo he admirado por que escribe lo que me gusta leer de nuestro enfoque: reflexiones acerca de la teoría , de la técnica, su filosofía y sobre todo de la actitud que enfatiza. No podía empezar mi comentario a los suyos sin estas palabras. 
Yendo a nuestro tema , le converso lo siguiente: no comparto su observación que por haber extraido información de una determinada página de “psicología transpersonal” , que según ud. , no es representativa de la inmensa mayoría de quienes siguen lo transpersonal , se considere que mis opiniones críticas sean “sesgadas” o algo asi, además, por honestidad intelectual, puse el link que remite a esa página que cualquiera puede ver y analizar. Le comento que para mí, lo importante es aprehender la filosofía de fondo de ese enfoque y creo que ahí está el meollo del asunto, al margen de ortodoxias o no en sus expositores, es decir, y empleando una metáfora ¿hay diferencia entre sacar una muestra de sangre de un dedo que de un brazo? Creo que no. 
Me parece que podría decirle lo mismo acerca de lo que menciona sobre el artículo de PersonArte ya que todos los tipos de personalidades, los 9,son expuestos con el mismo patrón y obedecen, repito e insisto, a la misma filosofia de fondo. 
Su último comentario me parece estupendamente provocador (no podría esperar menos de una persona tan culta y talentosa como ud.) y creo que si, que lo científico es mejor que lo metafísico, la historia lo demuestra , pero lo científico en el sentido amplio, en ese sentido en que Paul Feyerabend defendía en su “Contra el método” al método científico, riguroso, pero no menos libre, con actitud reflexiva pero con libertad de imaginación, al fin y al cabo, como sostenía él , la mayor parte ( sino todas) de los grandes descubrimientos científicos se han conseguido SIN esos enormes armazones de investigación experimental rigurosamente controladas bajo frías condiciones de laboratorio, por tanto , creo que si, lo científico es mejor que lo metafísico. 
Sabe? En el marxismo se dice que lo que uno piensa, de alguna manera refleja sus condiciones materiales de existencia ( hasta cierto punto es verdad, y no lo es a la vez ) entonces me preocupó “lo transpersonal” por que cuando entro en contacto con mi comunidad veo problemas de salud mental que hay que atender, como adolescentes sin valores, conducta antisocial y violenta, depresión, ansiedad, conflicto familiar, maltrato doméstico,anorexia,enfermedades médicas provenientes de insanos estilos de vida y otros, y creo que para atender esos problemas necesitamos tener una concepción adecuada de la salud – enfermedad mental y todo lo que necesitamos reflexionar para llegar a esa concepción, se ve enturbiada por esa “onda transpersonal” por que colocan el acento en “otras dimensiones” existenciales , trascendentales, y eso NO colabora en ese trabajo de ayuda hacia nuestra gente. Quien sabe, las personas que estan en ese movimiento se preocupen por las “vidas pasadas” , “portales hacia otras dimensiones espirituales” y fenómenos para-normales por que eso , de alguna manera refleja su estilo de vida:falta de sentido , abundante tiempo libre, necesidad de trascendencia ( en el sentido que lo expliqué en mi artículo) profundas carencias de identidad personal en un contexto social en el que no existen referentes sólidos para el proceso del vivir ( recuerde el concepto de “Modernidad líquida“ de Zygmunt Bauman)y están desesperados buscando una salida en “otros mundos espirituales” cuando en este mundo, a pesar de lo caótico también pueden existir cosas bellas. 
Lamento haberme extendido tanto en estos comentarios, no quisiera darle la imagen de muy severo en mis expresiones por que, apoyandome en la Gestalt , puedo extraer de la filosofía transpersonal actitudes útiles para tener una buena vida como ese respeto irrestricto por el todo (rescato la actitud, el contenido metafísico lo dejo fuera) hasta el punto de considerarlo “sagrado” ( ¡¡¡cómo me gustaría que esa actitud la tuvieran los políticos por la vida de las personas y los corruptos por el erario público ¡¡¡¡¡), o por ejemplo el entronizamiento de la belleza, de la bondad y la contemplación como valores humanos....todo eso es maravilloso, sin necesidad de consideraciones metafísicas . 
Un abrazo de alguien que lo admira. 
Efrain 

a la media vuelta

Enviado por Francis Elizalde 

¡Qué gusto! Gracias por tener en cuenta mi notita, y por dar tanto pié a más comentarios... (y me encanta que haya leído lo poquito que me han publicado!). 

De las cuatro cosas que me gustan de mi entrenamiento en terapia Gestalt y no se me van de la cabeza una es aquello de que “vale la pena añadir a las posibilidades que ofrece el dualismo de "esto O aquello" las que ofrece la integración de "esto Y aquello". Cuando leo sus reflexiones, desisto de intentar acallarlas con otras mías desde la orilla contraria. Me saben a verdad, y si formasen parte de un manifiesto, las podría firmar yo mismo. La ciencia nos provee de un método, cosa necesaria para infinidad de propósitos. Las urgencias comunitarias nos apremian y no es cuestión de andar dando "jarabe de positividad" ni esperanzas trasdimensionales a gente al borde de la desestructuración: somos trabajadores clínicos. Estoy de acuerdo con todo. Sí a lo suyo. 
Sucede sencillamente que en mi historia personal llevo como treinta años procurando despejar mis propias vías de conocimiento de adherencias neuróticas que me deforman la visión, y el instrumento principal del que me he ayudado es el trabajo con los eneatipos. Mi propio proceso terapéutico fue enfocado bajo la óptica desde los enfoques de Reich y los suyos, del Carácter, -una estructura psicosomática de defensa y contención, elaborada desde la infancia, repetitiva en sus recursos que, a costa de aportar seguridad, deforma las potencialidades de autoactualización del individuo (e incluso, de las comunidades y las civilizaciones, como gritaba don Wilheim en Escucha Hombrecito). Y me interesé en paralelo con el concepto de Rasgo Principal de Gurdjieff, que viene a ser lo mismo y provée además de potentes medios de autoconocimiento. Y la síntesis de ambas corrientes me la ofreció Claudio Naranjo, con su Carácter y Neurosis, que recogía a Reich, a Horney, a Gurdjieff y a mucho más de lo que yo había conocido; y entablé bajo su tutela un ejercicio de autoconocimiento transformacional que al día de hoy sigue lozano y potente, desafiando mis ganas de tumbarme a la bartola y dejarme llevar por eso que llaman la vida. Bueno, pues esa ha sido mi columna vertebral constante, a ella he remitido mi vida personal tanto como mi praxis clínica y voy haciendo lo que puedo a la sombra del compromiso con mi tiempo. Como es lo único, en realidad, que he hecho, lo defiendo de opiniones que puedan tender a restarle el valor nutricio que a mis ojos tiene. He trabajado, he compartido supervisiones y congresos, lecturas y aventuras con colegas tocados a su vez por este enfoque y que trabajan en todas las áreas imaginables de intervención, con estilos sustancialmente diferentes, eruditos los unos, científicos los otros, artistas, investigadores… He podido comprobar de primera mano cómo el estudio de uno mismo a la luz de su eneatipo, lejos de uniformar a la gente, ha precipitado en cada uno de ellos un proceso de pulido semejante al que sufren los diamantes en manos de los cortadores expertos: que a la postre pierden volumen –de Ego en este caso- y ganan en facetas, en brillo, en insondabilidad. 

La semana que viene arranca un congreso en Brasil acerca de la psicología diferencial de los eneatipos -sección Claudio Naranjo, al que asistirá no sé si "la flor y nata" de la Gestalt española”, pero ciertamente muchas de las de las flores y las nata que la han hecho ser lo que al día de hoy es. De ellos y junto a ellos he aprendido que la Terapia Gestalt y el trabajo sobre sí a la luz de los eneatipos casan a la perfección. 
Por eso digo : sí también a lo mío; sí al enfoque científico, sí al eneagrama como herramienta valiosa. 
Pero no voy a aceptar así como así que la ciencia sea mejor que la metafísica; no sin pelear. No sé muy bien qué es la metafísica, pero sé que cuando el sistema científico nació –entre 1400 y 1600- la humanidad había pasado mucho tiempo originando sus sistemas de organización y pensamiento; e imagino que la metafísica andaría por allí. Si la metafísica es la búsqueda de lo trascendente a través del contacto con lo contingente, que es lo que tenemos a mano, pues ya sé lo que es la metafísica y desde luego que me apunto, y que la utilizo para algo que siempre me ha perseguido: el procurar que mi relación con la verdad sea una verdadera relación con la verdad. No veo qué otra cosa me haya reportado esa búsqueda insensata e interminable que bien, bien y bien. 
Y no se me olvide: la psicología debe a la ciencia muchos logros. Al mismo tiempo, gracias a la ciencia, la psicología ha accedido a conocimientos supremos de manipulación y control del individuo, con los que más de uno y de dos han envenenado opiniones, desencadenado progroms e inutilizado mentes para siempre; ojo con “la ciencia”, recuerde a Skinner, recuerde… lo que usted escoja recordar, pero recuerde, recuerde. 
Estoy dispuesto a decir que la ciencia es mejor que la metafísica si solo y únicamente si usted dice que la metafísica es mejor para la psicología y para la humanidad entera que la ciencia. Así, hechos un par de sabihondos, estaremos a la par y podremos perdernos en el merecido vacío en el que se pierden las generalidades. 
La etiqueta de Traspersonal nunca me gustó. Yo tenía una librería allá por los 80, cuando se publicaron en Paidos dos volúmenes, de Charles Tart, con el título de Psicologías Traspersonales. Me interesaron y me abrieron puertas, que en su mayoría no crucé. Poco después empezaron a llegar fajas que envolvían libros impresas con el nuevo rubro de Psicología Traspersonal. A mi se me hacía claro que, agotado el filón de ventas de la etiqueta "Psicología humanista", se abrió un nuevo producto por parte de quien sepa de marketing. Vinieron aspiraciones, generalizaciones, sugerencias, ingeniosidades… y las editoriales vendieron como Traspersonal cualquier cosa que parecía vendible. Y, por supuesto, había imnvestigadores extraordinarios, pero la etiqueta de Traspersonal no les hacía ninguna falta… 
Pero… la Tercera vía, la Psicología humanista de Berne, Maslow, Friedman, Perls, Fromm, en fin... ¡aquello sí que fue un movimiento, sí que removió!; al día de hoy, nada es como antes de aquellos. La psicología traspersonal no parece haber dejado tras de sí tamaña estela de logros, me parece a mí.... 
Y eso de que es lo mismo tomar la sangre del dedo que de la aorta es chispeante y valiente; pero le juro, créamelo, que la muestra que usted escogió como representanta de la psicología traspersonal no era un dedo, sino un adorno de la parte exterior del forro del abrigo de uno que pasaba por allí. Estoy de acuerdo con usted en que aquello no me gusta un pelo; pero hombre, ponerlo como ejemplo de algo… 

¿continuará? 
Gracias por la occasión de menear un rato la pluma. Sinceramente suyo 
Francis Elizalde. 

Saludos

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Estimado Francis, claro que continuará,me daré un tiempo para responderte como mereces,un abrazo.

Una coletilla a mi carta anterior.

Enviado por Francis Elizalde

Estimado Efrain: tiempo al tiempo y aguardo su respuesta. 
Pero, impaciente -un poco maníaco, me temo-, me adelanto y hago una objeción a mi carta anterior. 
En ella hablé mucho de mí, de mi historia y de aquello que se divisa desde mi punto de vista. En cambio, no me detuve a preguntarle, antes que nada, cuales son las condiciones concretas de su trabajo. Ni tampoco me paré a saber, antes de hablar, qué tipo de excesos "Traspersonales" abundan allí donde usted trabaja. No incluí un comentario sobre la auténtica pornografía que me consta que se monta sobre algo como el eneagrama, o sobre las -para mí- tonterías acerca de Otras Realidades que sustituyen malamente -y muy malamente- las supersticiones religiosas corrientes de toda la vida. 
 Así que pongo la oreja y le pido que, si le apetece, me cuente de usted y de su trabajo y de cómo son las cosas allí donde usted está. 
Un abrazo 
francis Elizalde

Saludos

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Lo primero que me gustaría decirle, es que me encantó esa visión inclusiva de las cosas, en mi concepto eso es dialéctico, no tomar partido por una alternativa sino por ambas si no son excluyentes (“esto y aquello”) Genial Francis. 
Me parece muy bien su experiencia con los eneatipos , no sabe cuánto me alegra que ud. sienta que la ha servido ( y otros dicen lo mismo) , creo que no hay problema con eso......el problema es que , tal como están planteados , ES IMPOSIBLE, desde la experiencia, que se sienta que estan EQUIVOCADOS ¿me entiende? Los eneatipos son tan generales que no pueden errar nunca. Si le digo que el tipo 1 es “enérgico” ¿dígame quién no lo es en algún momento de su vida como para que pueda decir : “eso no va conmigo”? Otro punto es, si queremos llegar a algún tipo de conocimiento científico, que su propia experiencia, estimado Francis, no es una “prueba” de algo. Tal como lo sostienen los expertos en Investigación Cualitativa, debe haber una triangulación entre testimonios, experiencias, observadores externos; la experiencia ciertamente es importante ( siendo gestálticos la valoramos aún más) pero debe estar unida a otros elementos para determinar la validez de una teoría. 
Lo anterior se lo digo a nivel de construcción de conocimientos científicos por que a nivel de la vivencia, su experiencia es totalmente válida y “nutricia”, eso es cierto, es tan cierto que ese proceso de crecimiento que lo ha fortalecido , con esa predisposición que tiene, también hubiese funcionado si en vez de “eneatipos” usaba cualquier otro procedimiento humanista. 
Me parece honesto de su parte que quiera “pelear para defender la metafísica”, yo desde mi punto de vista, ahora y siempre, lo haré en pro de la ciencia, que ha sido ella la que ha intentado siempre las mejores respuestas frente al problema de la existencia humana, cuando en cambio ( según mi parecer) lo metafísico ha intentado alejarla del conocimiento útil para el desarrollo del ser humano. 
Creo que estamos cometiendo un error, ud. Habla de metafísica en un sentido y yo en otro, “si quieres discutir conmigo, primero define tus términos” decía Voltaire y eso tenemos que hacer. 
Cuando yo hablo de “metafísica” me refiero al sentido que el marxismo le da a esa palabra, es decir, a la filosofía ( o cualquier filosofía) que contempla la “esencia” humana como perteneciente a “otro mundo”, el “absoluto” (Dios) precede a la humanidad (de esa instancia viene su estructura en el mundo, no de su historia)y allí encuentra su fundamento, eso es más o menos, lo que planteaba Hegel, estoy hablando de filosofía idealista, no sé si me dejo entender, esto es filosofía y con estos supuestos filosóficos , el ser humano no puede progresar. Desde la óptica del materialismo, lo conseguido por el ser humano para su bienestar proviene de acciones fundamentadas en la ciencia, seamos más concretos: 
- Metafísica: especulación sin base material, espiritualidad sin bases concretas, encubre la existencia humana. 
- Ciencia : especulación basada en evidencias, aclara la existencia humana, logros de la ciencia: por ej. El internet que ahora nos permite comunicarnos estando ud. En España y yo en Perú. 
No sé si estoy siendo claro y si esta exposición breve quizás sea un poco antipática o fuera de lugar, pero creo que hemos estado hablando de cosas distintas, por eso le menciono esto. 
No me parece justo que diga que es la ciencia la que ha caido en “controlismos” y manipulaciones ( que de hecho ha ocurrido en momentos de la historia), pero recuerde que “no es el cuchillo el asesino sino la persona que apuñala”, la ciencia ha probado ser valiosa, es tema distinto el uso mezquino e ideológico que los poderosos le han dado, son los científicos sin valores morales los que hicieron “experimentos humanos “ en Auschwitz, no la ciencia per se. Imagínese qué tendría que decirle de los terribles hechos generados por el idealismo metafísico ( “Santa Inquisición”, encubrimiento de crímenes, justificación de la pobreza,etc.) 
Desde el punto de vista en que estoy y desde el contenido que le doy a lo “metafísico”, es imposible decirle que ésta es lo mejor para la psicología y para la humanidad, en este punto no puede ceder ni un ápice. Pero lo que le digo es sólo para ilustrarlo sobre mi punto de vista, jamás intentaría convencerlo, sigo a Saramago cuando decía que “convencer a otro es inmoral por que significa el intento de colonizar su mente”. Nuestra relación humana puede prosperar sin necesidad de coincidir en todo, avanzamos en ese lado manifestando a los demás que “somos gestálticos” ¿qué le parece? 
La “coletilla” que agregó en su último mensaje es una toma de conciencia maravillosa, tan buena que me queda poco por adicionar, claro está que lo que me pregunta será motivo para otro mensaje, mi intención de ahotra era responder los temas planteados con anterioridad. 
Por el momento me detengo aquí. 
Un abrazo, Francis. 
Efrain 

 

Ciencia y metafísica, cuarto Set.

Enviado por Francis Elizalde 

¡Ay de mí, que si es posible errar en el reconocimiento de mi propia "pasión principal! ¡Es muy fácil muy fácil! Lo difícil, lo bonito, lo que se busca es desembarazarse uno de las aberraciones ópticas de sus propias lentes esgóicas y llegar a ver con claridad... lo que es obvio. ¡Gestalt pura!.Pero comprender que uno está equivocado, es posible, es posible... 
¡Claro que es fácil identificarse uno con cualquiera de los tipos que describe este curioso sistema de clasificación de tipos psicológicos! Es más: para que se vea que la cosa es sofisticada, diré no con todos, no con cualquiera, -porque hay tipos tan opuestos, tan antitéticos, que fuerzan la opción de ó A ó B-. pero sí con algo así como con la mitad, con cinco o seis tipos, ¿quién no se vería retratado? Iracundo y perfeccionista, narcisista y ambicioso, eficaz y vacuo, sufriente y sensible, aislacionista y mental... ¡Quien no se vé caricaturizado? ¿Quién, como mostró Criss Angel, no pica como trucha cuando se le pone con mediana habilidad un gusanito delante de las fauces? ¿Qué capricornio, qué tauro no se vé bastante bien retratado en las vastas definiciones que se dan de su carácter zodiacal? 
Ahora bien, ¿Qué fin persigue aquello que se trasmite mediante la psicología de los eneatipos? 
Si el fin es simplemente la adscripción del interesado a un sector determinado de la población, pues ya está: uno es un cuatro, o un nueve y sanseacabó. Igualmente será un cristiano maronita, un aficionado al ski, un votante de la derecha... Los tests de eneagrama que pueblan internet vienen a ser solo eso. En muchas revistas de variedades vienen semanalmente pruebas de ese tipo: ¿Es usted fiel a su amante? ¿Es usted emprendedor? ¿Es usted una persona procastinadora? ¿Es usted...? 
Yo hablo de otra cosa. Estudio la psicología de los eneatipos como una herramienta sumamente sofisticada de "diagnóstico diferencial de las neurosis", como lo llamaba Claudio Naranjo en una conferencia reciente. La lectura -pausada, porque es imposible hacerla deprisa...- de Carácter y Neurosis, de Autoconocimiento Trasformador, de "Males del mundo, males del alma" y del más reciente "Gestalt viva", del propio Naranjo, informan de las herramientas auxiliares de autodiagnóstico -que incluyen aspectos evolutivos, cognitivos, emocionales, somato-instintivos, sociales...- y de los rasgos distintivos que ayudan a afinar -ya hace 30 años compañeros míos recogían hasta 200 rasgos diferenciales por tipo, y la cosa no ha hecho más que crecer-. El estudio del propio eneatipo incluye el conocimiento profundo de las propias motivaciones, y de los mecanismos de defensa, y de la dinámica de cada neurosis, pero sobre todo involucra de tal forma las fuerzas psicológicas que puede ayudar a la persona en su proceso de llegar a ser quien es. 

Dejo de decir cosas dichas ya y mil veces mejor, pero no voy a detenerme del todo solo porque unos expertos en Investigación Cuantitativa convivan conmigo en este globo terráqueo y me digan que tal cosa No Alcanza La Cota de Científica.! Señor mío, el campo de la ciencia es, que yo sepa, amplísimo; el de aquello para lo que se reservan las palabras Amistad, Solidaridad, Codicia, Emulación, Lealtad, Maquinación, Superación, Sobriedad, Admiración, Bravura, Estupidez, Maldad... también es amplísimo. 
Yo debo -literalmente- la vida a doctores, auxiliares e investigadores que, mediante el férreo análisis científico, prepararon y manejaron lo necesario para sacarme de un trance de muerte, y asimismo debo, literalmente, mi vida a amigos y amores que dieron, sazonaron, aguantaron, animaron, dispusieron haciéndose cargo de mí en un mejunje al que la ciencia ni quiere ni puede dotar de más orden del que ello mismo se dotó. 
 Si la ciencia, en el asunto de la amistad, que lo es todo en la supervivencia de esta especie, no alcanza a hacer otra cosa que describir qué sucede glandularmente cuando organismos humanos se amistan y se enemistan, ¿Hemos de volver la mirada, hibernar la amistad, mirarla de reojo y esperar hasta que se alcance un experimento de triangulación que objetive tal y cual cosa? 
En el libro de Tart que le cité el otro día, lo del eneagrama aparece como "El sistema Arica", y contiene -si la memoria no me falla- un apartado titulado valientemente "Supuestos no-sujetos a comprobación", es decir, reglas del juego, de este juego. De cuando en cuando viene alguien a desenmascarar que eso del eneagrama no es ni serio ni científico ni comprobable. A ver: casi nada de la psicoterapia es comprobable, ni científico, ni... ni serio. Solamente es esencial, crucial, solo involucra la responsabilidad plena de paciente y terapeuta. Solo compete a su mutua capacidad de entregarse a los fenómenos reales de la vida. Solo requiere de entrega total y sincera. Solo se apoya en la capacidad de escuchar y de atender. Solo puede ser exitosa o fracasar. Solo entraña simpatía, empatía, transferencia, actualización, apatía, antipatía, apoyo y confrontación. Solo mide sus éxitos por los reales logros en el vivir de ambos. No es algo científico, pues es intrínsecamente -como bien sabemos usted y yo y todos los colegas- irepetible. La ciencia se acerca, mide, propone, informa, dota de recursos, certifica. Y es seria, claro que sí, y útil, y asombrosa, y habla de aquello que somos por ser humanos y de aquello que habitamos por ser humanos. Pero que nuestro trabajo no sea científico es para mí un hecho que nada me inquieta. A mi, que yo recuerde, lo que me sacó adelante en mi terapia fué el Amor, con mayúsculas, aunque eso sí: entregado por profesionales muy bien informados de la vanguardia de la psicoterapia. 

Acepto "metafísica" tal y como usted lo plantea. Y entonces estoy de acuerdo con usted, al 100%. Es decir, si la metafísica consiste en trocar la realidad por creencias, eso me parece que es la Anti-Gestalt, y reniego de ello y me apunto a su carro. A su carro y al budista, que decía buda hace 2500 años -incluso antes de que se formulasen las reglas del juego científico- que "no aceptéis nada como cierto simplemente por el hecho de que viene de una reconocida tradición revelada. No aceptéis nada simplemente por el hecho de que viene de una ininterrumpida cadena de Maestros. No aceptéis nada simplemente porque : “ me han dicho que …”. No aceptéis nada simplemente porque se encuentra en las escrituras de una tradición. No aceptéis nada que esté únicamente basado en la lógica o en teorías metafísicas especulativas. No aceptéis nada simplemente porque corresponde a vuestro punto de vista. No aceptéis nada sólo por haber razonado sobre ello. No aceptéis algo como cierto simplemente porque corresponde con una teoría de la que ya estáis convencidos. No aceptéis nada basándoos únicamente en la fama o la competencia de una persona. No aceptéis nada simplemente por respeto hacia vuestro maestro. Cuando sepáis por vosotros mismos que estas cosas son valiosas, meritorias, que estas cosas son benignas, que si estas cosas son plenamente practicadas, son provechosas y conducen a la felicidad, entonces seguid completando su practica. ” 
Para mí, estimado Efrain, este dictado, que incluye el "no aceptéis nada que esté únicamente basado... en teorías metafísicas especulativas" dice, bien dicho, lo que yo exijo a lo "metafísico" para tomármelo como algo digno de mi atención. 
En fin, me dejo llevar y se me pasa el rato; pero muchas gracias por permitirme ser su contrincante y así pasar estos buenos ratos tratando de no decir mal lo que pocas veces tengo ocasión de poner en palabras. Como vé, tampoco yo intentaré convencerle de algo, porque cuando me intentan convencer a mí me pongo tan a la defensiva como cuando me insisten y me insisten que me tome otra copa o que me coma aquellos cucuruchos rellenos de los que no tengo ningún apetito. Me interesa mucho más guiñarle de cuando en cuando el ojo trasoceánicamente y, por cierto, presentarle mis respetos por su formación marxista -algo que siempre he envidiado de quienes sí que la tienen: para mí, desde aquí, marxismo es sinónimo de hombría de bien. 
A la espera de su muy apreciada contestación... un abrazo 
Francis Elizalde 
 

Ciencia y especulación filosófica, sembrando semillas de síntesis

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Me encantó su frase “...comprender que uno esta equivocado, es posible....” por que para mí es un indicio de su apertura mental, muy al margen del juego “quién tiene la razón”, que no es un juego de descubrimiento sino, simplemente, de poder. Debatir asi es cómodo, ud. lo posibilita y yo lo agradezco. 

Sobre los Eneatipos, que ud. le otorga el rango de psicología (y no se lo voy a discutir) lo fundamenta racionalmente y me parece muy bien que lo haga, sobre todo si le va dando asideros científicos, es decir, más “falsables” en el sentido de Popper, pero hay un tema que sí le quiero discutir. 
En su discurso, me parece, que insiste en “la ciencia” de una manera no apropiada, me dice que la ciencia es amplísima, entonces me pregunto¿ qué imagen de ciencia tiene ud.? me parece que por ahí se le filtra un prejuicio acerca de ella , quizás estimado Francis, ud. siga empeñado en creer que “la ciencia” es pura matemática, definiciones operacionales, diseños experimentales, estadísticas y laboratorio controlado, y yo no tengo ese concepto . Se lo digo por que menciona lo amplia que es la ciencia y lo es, pero hasta el universo tiene límites, la ciencia es amplia, pero tampoco entra todo en ella. 
Popper sostiene que un conocimiento científico es una teoría “falsable” y contrastable, es decir, que en su planteamiento encierre la posibilidad de ser falseada y refutada, si ud. me dice que la Psicología de los Eneatipos cumple ese requisito epistemológico, entonces retiraré mis críticas, no hay problema con ello (repito, si es que es asi, la verdad todavía no lo tengo tan claro) 

Francis, a continuación de su argumentación en este punto, dice algo que francamente no me gusta y nunca me ha gustado y es la idea que hay “fenómenos humanos irreductibles” a lo científico, como la amistad y el amor, son los argumentos de siempre de quienes siguen pensado que “lo científico” ES un laboratorio con un tipo encerrado dentro de ella. Eso si es restringir el campo de lo científico, ya le mencioné que lo científico es amplio ¿ acaso nos volvemos menos humanistas si decidimos estudiar científicamente estos fenómenos? ¿ acaso es menos “romántico” el amor por ejemplo en manos de intelectuales geniales de la talla de Humberto Maturana que sostiene que es el amor el emocionar que nos ha llevado a la evolución del ser humano? 

A mí me encantó su visión inclusiva que expuso en un mensaje anterior ( “esto y esto” en lugar de “esto o esto” ¿ se acuerda?) me dice que los doctores le salvaron la vida y que también el calor humano de amigos y familia lo sacó de ese trance y yo creo que eso es correcto ¿por qué separa ambas cosas? ¿La ciencia lo salvó? Yo creo que sí; ¿la ternura de su gente lo salvó? Yo creo que sí. 

Querido Francis, ud. falta a la verdad cuando dice que en Psicoterapia “casi nada es comprobable”, de hecho hay estudios que demuestran que , al margen de lo técnico, la relación humana entre terapeuta y paciente y las características previas de este último son los factores que afectan decisivamente la eficacia de la terapia , aquí tiene la referencia:http://hispasante.hispagenda.com/[…]/Estudio_APA.pdf
 Lo que sí tengo claro, es que esa nueva corriente de TEV ( Tratamientos Empíricamente Validados) encierra algunas trampas: yo no acepto que se valide la Gestalt a partir de criterios cognitivos – conductuales, asi como un cognitivo – conductual no aceptaría que se valide su terapia a través de criterios psicoanalíticos (imagínese la cara que pondría un seguidor de Aaron Beck si se les acusa de que su enfoque no ha logrado “atravesar el fantasma” ) 

Es cierto que la psicoterapia se refiere a la “mutua capacidad de entregarse a los fenómenos reales de la vida” como muy acertadamente lo dice, pero le insisto ¿por qué renunciar a su estudio científico? Creo que no dejará de ser un arte por hacerlo, creo que mi apoyo tierno y empático hacia mi paciente no dejará de ser decisivo por que intento anotarlo sistemáticamente para relacionarlo con otras variables como el tipo de personalidad ( mio y el de mi paciente), grado de instrucción, antecedentes familiares,etc. quizás nada de eso importe en el momento de mi encuentro humano, o quizás si,o sólo una parte de esas variables, no lo sé, de antemano no puedo saberlo, al final todo conocimiento en este campo tiene un fin ético: el bienestar de las personas que nos consultan. Además cuando dice que la terapia “ solo mide sus éxitos por los reales logros en el vivir de ambos” estoy plenamente de acuerdo, ahí ya tiene un criterio. 

A ud. no lo inquieta que su trabajo terapéutico no sea científico y yo le digo ¿qué pasó con su visión inclusiva? Si la terapia es un arte (lo es) por qué no hacerle mejoras a través del incremento de los conocimientos respecto a ella. Si el Amor lo salvó en su terapia y por supuesto que le creo, de alguna manera también lo he experimentado, ¿dejará de hacerlo si le digo que la psiconeuroinmunología se esfuerza en demostrar un vínculo entre el estado emocional y el estado de las defensas inmunológicas? 

Francis, no le pido que ud. crea todo lo que le estoy diciendo, si fruto de este debate nos volvemos personas con percepciones más inclusivas, será una batalla ganada en conjunto y no de uno contra el otro, deje entrar más a la ciencia a su visión y yo dejaré entrar más al arte y nuestro “contacto” nos completará un poco más a ambos. 

Si me dice que esta de acuerdo con mi postura crítica respecto a lo “metafísico” pues , déjeme celebrarlo y si me dice que 2500 años antes que se propusieran las reglas del método científico , Buda nos daba enseñanzas acerca de la saludable vacilación sobre los conocimientos, pues lo celebro doble por que habrá una larga tradición en la filosofía acerca de algo que considero el “punto medio” (Friedlaender). 

En esta oportunidad termino el debate, pero ya no tiene en esta parte la cualidad de debate sino de conversación, agradeciéndole esta comunicación, el “guiño transoceánico” y sus respetos al marxismo que esgrimo solamente de manera mediana por que esta filosofía genera un ambiente a su alrededor que sí hace pensar en “hombres de bien”, más allá de su aplicación dogmática , torpe y ciega de algunos despistados. 

No puedo soslayar un comentario a su publicación “Acompañándome: observación de procesos durante una enfermedad”. Me provoca decirle que es ud. una persona valiente, que es un sobreviviente, con el contenido heroico que para mí tiene esa palabra, y que como una vez alguien lo dijo, ud. es su argumento. La fenomenología es fecunda no sólo cuando es cuidadosa sino cuando se hace con amor, amor hacia los demás y amor a la vida, Francis, enseña más de lo que cree y tiene una herramienta maravillosa para ello: ud. mismo. 

Un abrazo de este humilde servidor desde un rinconcito de Lima. 

Efrain. 

Ok, vamos avanzando en el debate

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Como siempre le digo, me tomaré el tiempo debido para responderle como se merece,saludos. 
Efrain 
PD. Ví su publicación sobre su experiencia con la enfermedad, eso me ayudará a entenderlo más; si ve mis publicaciones , ud. me entenderá mejor, un abrazo, Francis.

...

Enviado por Francis Elizalde 


voy a leer sus publicaciones primero. Un abrazo

Francis, una aclaración

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Mis dos últimos comentarios han aparecido en orden diferente al que debería ser, el que está titulado "Ok, vamos avanzando en el debate", es PRIMERO, y el ÚLTIMO es el titulado "Ciencia y especulación filosófica, semabrando semillas de síntesis" ¿todavía no ha llegado? me pareció que sí.

Un observador

Enviado por Juan Carlos García 

Supongo que no seré el unico lector del articulo del Sr.Efrain y de los comentarios a este del Sr. Francis Elizalde. 

Como quiera que no hay comentarios de ningun otro entusiasmado observador, me he decidido a darme de alta en el sitio para poder publicar un comentario que les agradezca sus aportaciones y les anime a continuar con su animada, respetuosa y muy interesante conversacion "transoceanica". 

Espero (¿ansioso?) la continuacón de la conversación. 
Mientras leere los documentos que encuentre de ambos. 

Gracias

Gracias Juan Carlos

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Saludos, te cuento que recibí un correo anunciando que un "nuevo comentario" se agregó a esta polémica y pensé que era Francis por que he sentido que sólo él y yo nos interesamos en estos temas, al menos pretendemos cierta profundidad. 
Verás Juan Carlos, no sé si eres un observador más de "tantos", creo que no es así, creo que a muchos colegas no les interesa estos temas y que la mayoría están absortos en lo más comercial , que anunciaba Fritz desde su época de mayor esplendor: andan en busca de la técnica, del "truco", de lo espectacular, de los artilugios efectistas para "excitar" y lo más importante, la filosofía de fondo, el espíritu del enfoque queda de lado, saludo tu interés, un abrazo.

la tarde declina...

Enviado por Francis Elizalde

“Una complejidad asalta la mente. La mente se inquieta, tiene miedo. .. La complejidad debe ser tratada de algún modo. Como ya dijimos, el conocimiento es una buena terapia, al menos inicialmente. Según sea el tipo y la intensidad de la complejidad incidente, se impone un método u otro para la elaboración de esa representación que llamamos conocimiento. 
Si la complejidad es bastante simple, acaso puede que sirva el método científico. Este consiste en aplicar por oficio y hasta donde sea posible los tres siguientes principios fundamentales (…): 

UNO: Principio de objetivación. 
DOS: Principio de inteligibilidad 
TRES: Principio dialéctico. 

Los últimos siglos dan fe de que el método ha funcionado para muchas complejidades. Pero la ciencia puede entrar en crisis si la complejidad arrecia. ¿Qué hacer si ya no puede separar el sujeto del objeto de conocimiento, si el observador altera la observación, si el observador no puede dejar de influir en lo creado? ¿Qué hacer si una complejidad no se deja descomponer en partes que explican su globalidad, o si no hay manera de identificar cadenas causa-efecto? ¿Qué hacer si no hay experimento ni modelo para enfrentar? 

Bien, hay una solución.: cambiar de método. ¿Qué otro método?... (Jorge Wagensberg: Ideas sobre la complejidad del mundo) 

Bueno, Efrain, aquí estoy de nuevo. Me he tomado un tiempo y he releído cada una de nuestras respectivas intervenciones. Y, leyéndonos, me lo he pasado requetebién. Me parece que a ambos nos ha servido de acicate el encontrar un interlocutor dispuesto a remangarse la camisa y entrar en discusión. Creo que nos hemos esforzado, tanto en la búsqueda de argumentos como en la redacción. 

 Releernos me ha servido también para reorientarme, y es que empezaba a sentirme levemente desorientado Tengo la intención de aprovechar esta respuesta para ordenarme. 
  La cosa es que todo comenzó con su artículo sobre “Efecto Barnum y Eneatipos: Una crítica a la psicología transpersonal”. Buscando-buscando, aprendo que “llamamos efecto Barnum ( o “falacia de validación personal”) a la observación de que los individuos darán aprobación de alta precisión a descripciones de su personalidad que supuestamente han sido realizadas específicamente para ellos, pero que en realidad son generales y suficientemente vagas como para ser aplicadas a un amplio espectro de gente”. Y también me entero de que “…estudios concluyeron que las personas dan una evaluación más alta si se dan las siguientes características: 1) La persona cree que el análisis se aplica sólo a ella. 2) La persona cree en la autoridad del evaluador. 3) El análisis enumera mayormente atributos positivos”. 

Que existe en nuestras mentes una predisposición perfecta a ser sujetos de ese creernos definiciones genéricas es algo cierto, seguro, demostrado científicamente y validado día a día a través de la autoobservación y la observación del prójimo. Los de mi pueblo, por ejemplo, somos sinceros, nobles, generosos, abiertos, juerguistas, ingeniosos y gente de fiar; muy buenos con los amigos y temibles con los traidores. Eso nos distingue con suma precisión de los del pueblo de al lado, que a su vez piensan de sí mismos que son sinceros, nobles, generosos… etc. ( pero Nosotros lo Somos… ¡¡ mientras que Ellos Solamente Creen Que Lo Son !!). Pues bien: Una de las herramientas que se han venido inventando para paliar esa tendencia es el autoanálisis. 
 La autocrítica, concepto sociopolítico hoy en día en extinción, nace necesariamente de un autoanálisis. En otro contexto, en mi niñez –católica a machamartillo- al autoanálisis se lo llamaba “examen de conciencia” y era requisito para lograr un sacramento de la confesión válido. Consistía en repasar los acontecimientos a la luz de determinadas premisas, como por ejemplo: observa si has mentido, a quién, cuando, si lo has repetido, con quien, cuando…; si has robado, si has faltado a tus obligaciones religiosas… Esa sencilla herramienta pulveriza la tendencia a generalizar (soy sincero, y… esta semana he soltado treintay nueve mentiras… son asuntos compatibles, es cierto, pero a costa de un grado de inconsciencia sustancial). 

Yo escribí una respuesta a su artículo no para meterme con el efecto Barnum, pero sí para decirle que si a algo no se lo puede sospechar de promover la activación del efecto Barnum en quienes lo estudian es a la psicología de los eneatipos. ¿Por qué? Porque resulta que emite diagnóstico una única vez, y ese diagnóstico es el mismo para todas las personas y conlleva el más duro y desesperanzado de los mensajes que se le puedan decir a un sujeto. “Amiga mía, amigo mío, es usted una persona esclavizada por su mecanicidad”. Y ya está. A partir de ahí, es el sujeto y sólo el sujeto el que va a dibujar sus características, y lo va a ir haciendo largamente a partir de los solos datos de su mirarse a sí mismo. La herramienta auxiliar de los nueve tipos diferenciados es solamente una especie de mapa mediante el cual comenzar a orientarse; un modelo de modelos adonde uno se mira pero no para reconocer el modelo, sino para reconocerse a uno mismo. No es la existencia o la validez esencial del modelo de eneatipos lo que está en juego, sino el despertar de la persona que se está buscando. 

Bueno, pues eso he seguido diciendo, por episodios, a lo largo de esta grata correspondencia. Y lo digo una vez más. Que usted “no tenga tan claro que la Psicología de los Eneatipos cumple el requisito epistemológico de ser falseada y refutada”, o que “no me vaya a discutir que los Eneatipos tengan rasgo de Psicología” no me extraña. Son asuntos que únicamente se pueden resolver desde el conocimiento personal del sistema, no porque un simpático desconocido nos jure por sus huesos que las cosas son tal y como él las ve. Y, desde luego, nada más común ni más fácil que seguir la propia vida sin meterse en las zarandajas de este sistema eneagramático en particular: no hay tiempo para todo y hay preferencias a las que cada quien debe atender. 

Entonces: he leído sus artículos –los publicados por Gestaltnet solamente- y veo que es usted un psicólogo concienzudo, responsable de su puesto en la comunidad, y que el método científico tiene en usted un buen defensor, y que ve de cierta manera qué es lo que se necesita prioritariamente en el mundo de hoy. 
 En su artículo posterior sobre el blog que denuncia la terapia gestalt, después de terminar con todas las consideraciones acerca de las personas ofendidas, gravemente, refunfuña contra las malas praxis y las faltas de formación de los terapeutas. Este lector asiente a la primera parte y refunfuña igual de fuerte con la segunda. Pero este lector reivindica para la praxis de la terapia gestalt la libertad de invadir campos que enojen a la sensibilidad corriente de su medio cultural. No creo que el epatar por epatar sirva de absolutamente nada; pero son tan estrechas y tan inhumanas muchas de las normas introyectadas por las que nos regimos, tan-tan desequilibrantes muchas de las realidades sociales que nos cobijan que muchas veces las alarmas y las furias se encienden no porque se esté causando daño real a alguien, sino porque se están tocando tabúes que, si no se tocan, lesionan el alma. Libertad en lo sexual, en lo moral, en lo instintivo, en lo social, en la aceptación de las propias responsabilidades; de los propios ritmos, de los propios riesgos. Libertad para explorar, para decidir qué creer, para disfrutar, para errar, para pedir, para aceptar las propias necesidades como brújula en los actos. La terapia gestalt, es científica, de acuerdo; es, asimismo, revolucionaria. 
Y las maneras de inducir el despertar del autoapoyo varían según los terapeutas. Entre nosotros los hay serios, formales, rígidos, y los hay- igualmente buenos- que son como truenos. Yo, por caso, soy discípulo directo de Memo Borja, de fama controvertida, y de un buen número de “sujetos sospechosos”, como les llamaría Julio Cortázar. Viví como paciente la eclosión de la terapia grupal en la España de finales del franquismo, cuando la pujanza por la libertad era igualmente política que psicoterapéutica, y ni me imagino qué habrían pensado mi familia y otras mentes bienpensantes si hubiesen sabido de en qué experimentos psicológicos andaba yo metido. Y, bueno, alguna tontería estéril cayó en el mismo saco, pero de entre los numerosos cursos y seminarios en los que participé, discerní, decanté, concluí y me nutrí de lo que sí que me resultó alimenticio.

Es usted poco metafísico, amigo mío; tan poco al menos como poco científico soy yo. Que lo soy bastante poco, ciertamente. Es uno de mis flancos débiles. Cuando me inicié en la psicología de los eneatipos, Claudio Naranjo me animó a estudiar análisis factorial, y nos propuso a Carmen Durán a mí hacer una exploración comparativa del 16PF y el MMPI con unos prototests que entonces se empezaban a diseñar, pero yo no seguí por esa línea. A mí la metafísica, o la filosofía, o el conocimiento, o la reflexión, me sirven para acrecentar mi necesidad de dar la cara a la verdad. Leía en Jodorovsky que, desencantados, unos Buscadores de la Verdad cambiaron de objetivo para convertirse en Buscadores de la Mentira –lo que, por descarte de lo falso, les acercó a la verdad… Esa es mi predilección. 

Ya vé: estaba rebuscando en libros sobre el método científico y el conocimiento párrafos con los que responder a sus sobradamente cimentadas convicciones científicas; menos mal que por cuestiones de trabajo tuve que dejar a medias esta respuesta y al volver renuncié. Lo que yo leo, lo que me encanta leer, es novela, poesía, divulgación científica y mucha, mucha metafísica. El Arte de ser dios, de Allan Watts; Pepino Torcido, sobre Suzuki Roshi, y El Zen es la Mayor Patraña de Todos Los Tiempos, de Kodo Sawai; El alma romántica y el sueño, de Albert Beguin; Confesiones de un ateo budista, de Bachellor, la Pesca del Salmón en Yemen y cosas así anidan en mi mesilla. Uno es como es y eso es lo que hay! Yo leo para verme aceptando lo que se dice y luego poder comprobar cuanto de esas creencias se sostiene en el contraste con el día a día. Leo ciencia –divulgación científica, más bien- para comprobar el tamaño de mi desconocimiento 

 Leo metafísica para decirme “no es eso, no es eso”. Y leo psicología porque necesito del saber de otros, que complementa y suplementa mis luces, que son cortas. Más tengo en mí de lo que no sé que de lo que sé. Y con esto no critico ni un poquitín ni los trabajos de la ciencia ni los trabajos –tan arduos al menos como los míos- mediante los que crecen y se conforman como hombres de su tiempo y eficaces psicoterapeutas. Es solo que estoy en un rincón de la realidad, y que me he jurado llegar a la verdad de mi alma desde este mismo lugar. 

Me parece que puedo ir abandonando este epistolario. Tal vez partir de un nuevo estímulo vuelva a dar alas al placer de perorar con mi nuevo amigo que está en el Perú. 

¡Suerte y Salud! 
Francis Elizalde 

PD: Bienvenido, Juan Carlos!

Buen final Francis

Enviado por Efrain Sandro Flores Bonifacio 

Le escribo sólo para agradecer este intercambio que ha sido muy positivo y provechoso para mí, y también por que me ha permitido conocer directamente a una persona reconocida ligada al enfoque gestalt. 
Me parece sabio el que ud. renuncie a lo que no sean sus preferencias (me dice que prefiere ser metafísico más que técnico o científico ¡¡¡esta Ok¡¡¡¡¡), no hay nada más perfecto para un terapeuta que el sentirse cómodo con lo que hace por que , al final, eso se transmite y la alegría de trabajar, al igual que ud,no la cambio por nada. 
Si de algo sirve la tecnología es para esto, ya no sólo siento un "contacto preferencial" ( así le llamo en Gestalt a los "Vinculos" psicoanalíticos )por David Picó, sino también por ud., comenzamos este dialogo dirigiéndome a ud. como un colega gestáltico,me despido ahora de un amigo. 
¡¡Suerte y salud para tí Francis¡¡¡ 
Efrain Flores 
PD. Si de alguna manera podemos continuar intercambiando información o experiencias podemos vernos en el Facebook, ahí hay un grupo al que habitualmente visito y se llama precisamente "gestaltistas", nos vemos por ahí, un abrazo de Koala.

Hola Efraín

Para mi el concepto de campo organismo-entorno ya pertenece a un criterio transpersonal. Pero estoy de acuerdo contigo que para muchas personas lo ‘transpersonal’ es una especie de paraíso  en donde se refugian para huir de sus problemas personales. Incluso la meditación es, para estas personas, una especie de ‘valium’ con el que se ‘drogan’ para no enfrentarse a sus problemas. He estado en muchos grupos ‘espirituales’, sé de lo que hablo, con personas incluso que confiesan conscientemente, con mucha inocencia, que no quieren saber nada del ‘mundo’ (de sus propios problemas personales, ¡claro!).

En este sentido te doy toda la razón, lo transpersonal es muy personal, pues, siguiendo a Wilber, no se puede acceder al nivel transpersonal si antes no se ha desarrollado suficientemente el nivel personal y se ha tomado conciencia de los conflictos a los que nos enfrenta la dualidad esencial de nuestra naturaleza. Si uno no está suficientemente asentado en el yo personal. Se comete entonces lo que llama falacia pre-tans (Los tres ojos del conocimiento) confundiendo la unidad precedente con la trascendente (se confluye según términos gestálticos). Lo transpersonal es pues, y en esto estoy completamente de acuerdo contigo, muy personal, pues si no es personal ¡tampoco es transpersonal!...

Pero para muchos eso ‘personal’ es ‘pecado’ o tienen una concepción ‘pecaminosa’ de lo que los budistas llaman maya. El ‘mundo’ es entonces ‘pecado’. Naranjo, sin ir más lejos, habla de degradación y caída en la primera página que dedica a los eneatipos en Carácter y neurosis. De su concepción expuse yo esto en un trabajo sobre el eneagrama que hice para una revista:

El desarrollo de la conciencia es una realidad más amplia que la simplemente psicológica, es una manifestación del desarrollo del universo. Así, por ejemplo, la neurosis, las carencias y los conflictos humanos no son una degradación o una caída de la conciencia (Naranjo, "Carácter y neurosis". Ed. La Llave, pág. 2), ¡empezamos bien!, sino una fase más y, por lo tanto coherente y progresiva en un proceso evolutivo universal, no es de ninguna manera una regresión o una caída. (del Prólogo)

En el fondo el eneagrama de Naranjo está sesgado, de manera muy parcial e inconsciente –y por eso más peligrosa personal y culturalmente a la larga–, en esa dirección. (de la Introducción)  http://saberes-unitarios-ancestrales.blogspot.com.es/2013/09/el-eneagrama-vision-critica.html

Con lo cual no quiero decir que para muchos no sea un camino especialmente válido en su desarrollo. Es parte de nuestro proceso de evolución como expongo más abajo. A lo que me refiero es que promueve hacia una visión parcial, y por lo tanto limitada, de una realidad más global. Pero Naranjo no es el único, esa misma visión la tienen muchas filosofías y religiones que hablan de ‘la caída’, como una vuelta atrás, como una regresión patológica, como un ‘pecado’. El mismo Naranjo alude a ellas en esa primera página 2, lo que para mí no es una garantía de ‘verdad’, solo de una verdad parcial vista desde la dualidad de la conciencia, por mucho que sean mayoría los que se afincan en ella.

Para mí lo personal es lo dual. La conciencia personal es, por definición, la conciencia dual. Al menos Wilber la trata así. La conciencia personal es una fase del desarrollo humano y procede tras la separación del neonato del cuerpo materno y tras el acceso a la dualidad existencial ya con apenas dos años (niños y niñas, papás y mamás). La conciencia personal-dual es parte, una fase, del desarrollo de la conciencia, la que nos individualiza, la que nos sirve de base para seguir nuestro desarrollo. Pero esta conciencia personal-dual es, por ello mismo, conflictiva, porque está separada, porque se enfrenta a  la polaridad y la sufre. Por ello la persona que sufre se cree en pecado, degradada, caída... ¡y quiere salir de ahí!, ¡como no!, sin darse cuenta de que el camino para salir es precisamente ese sufrimiento de la dualidad, y que, en este sentido, esa carencia de unidad, ese sufrimiento es un camino progresivo, no una regresión o una caída...

El primer paso para “salir de ahí” es la integración cuerpo-mente, que se produce en el ‘nivel’ de la ‘conciencia personal’ (lo de “nivel” es una forma didáctica, aunque parcial, de hablar). No es necesaria la conciencia de campo organismo-entorno para tener esa experiencia. Pero esa experiencia de integración cuerpo-mente no es todavía necesariamente transpersonal. La conciencia del campo organismo-entorno sí es para mi, entonces, ya transpersonal. En esa experiencia el individuo sale de sí (lo que no tiene por qué ocurrir en la integración cuerpo-mente) y el self deja de ser algo intrapsíquico, y pasa a ser una función del campo. Lo ‘personal’ es así una fase absolutamente necesaria y una base sólida, para acceder a lo ‘transpersonal’ (Polaridades III. Una aproximación gestalt a la experiencia transpersonal: http://gestaltnet.net/documentos/sobre-polaridades-i-ii-iii). La conciencia personal no es pues una caída, una degradación o un maya ‘pecaminoso’, como creen muchos traspersonalistas, de ahí su rechazo a ella. Es, por el contrario, una realidad existencial ineludible y siempre presente; y un paso en el proceso de desarrollo.

Visto de una manera más global (y no por ‘niveles’, ‘fases’ o ‘grados’), lo personal y lo transpersonal se funden en uno solo, no hay transpersonal ‘fuera’ de lo personal. Y no hay, asimismo, personal fuera de lo transpersonal; aunque nuestra conciencia polarizada en el ‘nivel’ personal-dual no nos permita concebirlo así... y de ahí la insistencia de la corriente californiana en lo individual y en autoapoyo; para mí ésa es una fase necesaria en el desarrollo de la conciencia, hay que tener un fuerte yo para poder acceder al ‘no-yo transpersonal’ (a la función self).

Entonces yo creo que en la corriente californiana todavía están elaborando ese yo porque no se sienten seguros en el no-yo, en lo transpersonal, en el apoyo del entorno, en el campo organismo-entorno. Temen la confluencia porque son propensos a ella, si no la temieran, si no fueran propensos a ella dejarían de defender el yo y la individualidad, como lo hacen, a capa y espada. Por eso no entienden el PHG (declaración de Naranjo en Las así llamadas perturbaciones de la frontera contacto, Revista 25 de la AETG, 2005, que califica al PHG de “¡La maldita cosa entera!”, nota 4). Este trabajo con lo yoico incluye, por ello mismo, la crítica feroz, la defensa, de todo lo que no es yoico, es parte de su dialéctica, para afianzar su yo necesitan desprenderse del otro en lucha competitiva por definirse como únicos, como individuales, como ‘un yo a pesar de todos los demás’. Es, al fin y al cabo, un paso necesario en el desarrollo.

Por otro, lado muchos transpersonalistas se saltan ese paso y se niegan a elaborar su yo, dado que conlleva muchos enfrentamientos y descubrimiento de verdades dolorosas de sí mismos y de su creencia acerca de los demás. Se refugian, entonces, en un mundo más o menos prepersonal (en función de que hayan desarrollado más o menos su ‘yo’). Reniegan del mundo que es lo mismo (campo organismo-entorno) que renegar de sí mismos.

En definitiva las afirmaciones de la psicología transpersonal que expones en tu artículo son ciertas, y en esto estoy de acuerdo contigo, siempre que ello no conlleve un desligamiento de lo personal (incluso, como tú dices, de lo personal de la experiencia inefable), siempre que no se trate lo personal como algo de lo que desprenderse porque es pecaminoso, una caída, una degradación... porque nos hace sufrir... porque nos hace sentir...

Si quieres saber más sobre lo que aquí expongo te recomiendo que leas mi artículo citado: “Polaridades III...”

Un abrazo

Sinesio

P.D. Estaba elaborando este comentario cuando recibí el tuyo a “”El dualismo en psicología transpersonal”. Ya te responderé a él, aunque en parte este comentario ya es un inicio de respuesta.

 

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